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CINESPACIOS - El elevador

Hugore

El elevador es un espacio relativamente común en la vida, pero no tanto así en el cine. El elevador, como lo conocemos hoy en día, debutó en la Feria Mundial de Nueva York en 1853 por la Otis Brothers & Co. donde su exhibición fue el gran éxito del evento. El elevador es, contrario a lo que el cine nos hace creer, uno de los medios de transporte más seguros y eficaces, y su creación le facilitó a los arquitectos urbanos incrementar el tamaño de los edificios a alturas que parecerían rascar los cielos. Se podría decir que sin el elevador no habría un Empire State Building; por ende, no habría sido escalado por Kong, en King Kong, y eso nos habría robado una de las imágenes más emblemáticas del cine.

Un elevador desborda una inundación de sangre; una imagen tan fuerte e icónica que sobresale en una película repleta de imágenes, diálogos, sonidos y escenas indelebles en una de las grandes obras del cine de horror, El Resplandor. Y es que los géneros de horror y suspenso han explotado al elevador como figura central de muchísimas escenas, secuencias e incluso como el espacio donde sucede la mayoría de la trama. Este último es el caso de La Reunión del Diablo, Down y Elevator. La claustrofobia, el miedo a las alturas y la falta de control hacen del elevador un monstruo en sí mismo. Para Olivia de Havilland en Diez Horas de Terror el elevador de su casa se convierte en una jaula (el título original de la película es Lady in a Cage) desde la que puede ver a un grupo de criminales destrozar su hogar, burlarse de ella, amenazarla, robarle bienes materiales e información delicada, una película cruel que recuerda a La Habitación del Pánico y a La Maldición de Chucky. En Destino Final 2 una pista advierte el peligro de un hombre con un gancho en lugar de mano, pero no es el hombre ni el gancho quienes decapitan a Nora, es el elevador en el que encuentran al susodicho. En Destino Final: Lazos de Sangre, veríamos otra muerte por elevador. La turbulencia del elevador en Evil Dead: El Despertar incapacita a Ellie, dejándola indefensa cuando los componentes expuestos del elevador parecen cobrar vida, los cables metálicos la sujetan y la suspenden, dando inicio a su posesión. En El Silencio de los Inocentes Hannibal Lecter oculta un cuerpo desollado encima de un elevador como parte de su brillante escape.

Si bien, en el espacio nadie puede oír tus gritos, si podemos escuchar los mecanismos de los elevadores que conectan los múltiples pisos de las gigantescas naves espaciales que surcan las estrellas. En Aliens: El Regreso, Ellen Ripley desciende un elevador, lanzallamas en mano, para rescatar a Newt, dando inicio al explosivo tercer acto de la película. Muchos años después, (en nuestro tiempo pero cientos de años antes en la compleja cronología del universo Alien) Rain y Andy se enfrentarían múltiples xenomorfos en un corredor carente de gravedad artificial en una de las mejores secuencias de la película Alien: Romulus, secuencia que culmina en el hueco del elevador. La nave espacial USS Enterprise NCC-1701 en Star Trek, cuenta con múltiples pisos y niveles, cada piso se ocupa para una labor específica como el almacenamiento y cuidado de vehículos, la armería, áreas de recreación, investigación, laboratorios, enfermería, ingeniería, tele transportación. Cada área cuenta con trabajadores cuyos uniformes son codificados con distintos colores de acuerdo a su labor, siendo los colores más comunes el amarillo, azul y rojo, y con insignias para denotar rango. Solo dos espacios en la Enterprise pueden presumir de alojar variedad de colores: uno es el área de mando y navegación, sin suda el área más importante de la nave y el otro, el gran ecualizador, el lugar que no distingue colores, insignias ni profesión: el elevador. 

Hacer explotar a un elevador ha sido una técnica de distracción altamente eficiente en el cine de acción. John McClane utiliza ésta técnica en Duro de Matar para prevenir una emboscada de los criminales hacia la policía. En Matrix, Neo y Trinity abordan un elevador, lo arman con explosivos y lo detonan a la misma vez que se sostienen del mecanismo que los propulsa hacia la azotea del edificio para remover a los Agentes que custodian a Morfeo y así rescatarlo. La secuencia inicial de Máxima Velocidad, también con Keanu Reeves, nos deja ver todos los elementos que la película emplea para mantenernos al borde de nuestros asientos: un espacio reducido (el elevador), acción a contrarreloj, gente inocente atrapada en una situación fuera de su control y un héroe creativo y determinado. Las puertas del elevador en un hospital psiquiátrico se cierran pero son penetradas por un par de afiladas tenazas metálicas que fuerzan las puertas a abrirse, revelando al escalofriante T-1000, un escopetazo deforma su cabeza, pero no la destruye, ¿quién le disparó? Arnold Scharzenegger, en Terminator 2: El Día del Juicio Final. El mismo Arnold ocupa una tela como liana para aterrizar encima de un elevador en Commando, desmiembra a Richter sobre un elevador en El Vengador del Futuro y luego metería un caballo a un elevador durante una persecución de Mentiras Verdaderas.

Superman rescata a Lois Lane de un elevador cargado con explosivos en la Torre Eiffel en Superman II, ese mismo elevador lo hace detonar en el espacio y esa explosión libera a los peligrosos prisioneros de la zona fantasma. El amigable vecino Spiderman revela lo incómodo que puede ser su traje alrededor de la entrepierna en una conversación casual con un desconocido en un elevador en El Hombre-Araña 2. Otra versión de Spiderman rescataría a sus amigos atrapados en un elevador en el Monumento Washington en Spiderman: De Regreso a Casa. En Avengers: Era de Ultrón, Iron Man utiliza un elevador industrial como arma contra Hulk antes de tirarle un edificio encima; esta escena junto a aquella en Gremlins 2: La Nueva Generación en la que vemos a Kate aplastar a un grupo de gremlins con un elevador nos demuestran cuál es la mejor solución contra las bestias verdes. En Capitán América y el Soldado del Invierno, Steve Rogers tendría una pelea tan memorable en un elevador que sería directamente referenciada en Avengers: Endgame.

La privacidad temporal y la cercanía física que ofrecen los elevadores los convierten en lugares de pasión, deseo y romance entre amantes, e incluso entre desconocidos como es el caso en el mítico videoclip de la canción Enséñame, de la banda mexicana Morbo: una joven pareja se besa apasionadamente en un elevador, rodeados de desconocidos, su pasión es tal que incitan a los desconocidos a amarse, rompiendo las barreras del pudor. Las primeras palabras que intercambian Tom y Summer en 500 Días con Ella las escuchan solamente ellos dos y las paredes del elevador, comenzando así la obsesión de Tom hacia ella. Más tarde, ese mismo elevador mostraría a Tom devastado tras su ruptura con Summer, el mismo espacio que le dio esperanzas ahora lo tiene atrapado, desolado y solo. Un hombre se confiesa a una mujer enfrente de las puertas de un elevador, él ha intentado ayudar al esposo de ésta mujer aunque está claramente enamorado de ella, y el sentimiento parece ser recíproco, la confesión lastima a la mujer, y en un arrebato de ira lo cachetea, él se mantiene serio y apacible, dice un par de palabras y las puertas del elevador se abren, un hombre bien vestido se disculpa por la interrupción y agrega que se equivocó de piso, ella entra al elevador, él la sigue sin perder de vista al hombre bien vestido, las puertas se cierran y el elevador desciende, él ve un arma dentro del saco del hombre bien vestido, inmediatamente mueve a la mujer y la coloca justo detrás de él, él se da la vuelta y la besa en cámara lenta, un beso de despedida; se separan, él anticipa el ataque del hombre bien vestido, él lo derriba y cuando el atacante está desarmado y en el piso él procede a patearlo hasta la muerte, ella ve todo esto anonadada, las puertas se abren, ella, sin perderlo de vista sale del elevador, él voltea a verla, salpicaduras de sangre en su chamarra y rostro, las puertas se cierran. Un viaje de cuatro pisos en un elevador cambió la vida de dos posibles amantes en Drive, de Nicolas Winding Refn.

Algunos elevadores se desplazan en diferentes planos como el del Ministerio de Magia en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – Parte 1, otros vuelan como el de Willy Wonka. Son vehículos, confesionarios, sepulcros, jaulas y escondites. Ofrecen protección y privacidad, son peligrosos, algunos nos obligan a vernos reflejados con espejos, otros son madera y alfombra, unos retienen el aroma de los miles de cuerpos que han albergado y otros huelen tanto a químicos de limpieza que parecen tóxicos. Esperemos que el uso de los elevadores en el cine nunca se desplome. Esperemos que el elevador siga elevándose.

Hugore es cinéfilo y ludófilo con tantita melomanía y afición por la ficción de horror.