Esta edición del Sarape de Neón forma parte del proyecto: Anomalía Fest: formación de públicos de arte especulativo entre jóvenes estudiantes del centro histórico de Puebla, beneficiario del PECDA-Puebla 2025-2026. Si bien, no todas las personas que participan en esta publicación son estudiantes (ni jóvenes), comparten el entusiasmo por la literatura, la pintura y el cine “raros”.
Términos como ciencia ficción, terror, fantasía, weird, se han convertido en categorías bastante bien definidas tanto por la academia como por el “canon”, pero siguen siendo elusivas, al menos en términos teóricos, para la mayoría de las personas. Y no es su culpa, la formación artística y la difusión cultural siguen siendo retos mayúsculos para las instituciones educativas de este país, tanto formales como informales.
Así que nos propusimos contribuir a que más personas se enteren de qué es eso de los “géneros especulativos”, otra categoría difusa, pero que nos ayuda a clasificar lo irreal, lo extraño, lo fantástico como dirían los teóricos más exigentes. El objetivo es que más personas conozcan y practiquen el arte especulativo en forma de escritura y pintura.
Realizamos una serie de talleres, tanto en línea como presenciales, para que las personas participantes: 1) conocieran más sobre la historia de los géneros llamados especulativos, y 2) escribieran sus propias historias fantásticas, y pusieran en práctica herramientas narrativas, de análisis y de escritura creativa. Originalmente, el proyecto estaba planteado para complementar la oferta educativa formal en el centro histórico de la ciudad de Puebla. Sin embargo, no hubo respuesta positiva de ninguna de las instituciones a las que se solicitó espacio para impartir los talleres gratuitos. Esto habla del desinterés (en el mejor de los casos), que el sistema educativo formal tiene por este tipo de expresiones artísticas. La única excepción fue Universidad Cinema, por lo que agradezco a Nydia Rivera, directora de la institución, por todas sus atenciones para la impartición de talleres de crítica cinematográfica entre su comunidad estudiantil.
De cualquier manera, las negativas no nos detuvieron, y decidimos abrir los talleres a cualquier persona que quisiera tomarlos, incluso fuera de la ciudad y del estado. Así logramos atender a más de cien asistentes, la mayoría entre los dieciocho y treinta años de edad. No todas las personas participantes culminaron el proceso y lograron publicar en este Sarape de Neón, pero les agradezco profundamente por su interés y participación. Este proyecto se trató de ellxs, de brindarles formación y experiencia artística.
Creo que este ezine es una muestra de la diversidad de formas en las que se entiende la narrativa especulativa en la actualidad. Hay historias que hablan de futuros distópicos, de realidades alternas y escenarios a los que podríamos aproximarnos si nuestra relación con la tecnología y el medio ambiente no cambia. Tenemos otras historias que están ubicadas en universos y mundos completamente diferentes al nuestro, en donde incluso las leyes naturales son diferentes. También hay terror, ese que viene de entidades externas y también del que viene de los temores más profundos que nuestra mente puede crear. En este ezine encontrarás humor extraño, reflexiones filosóficas, ensoñaciones surreales y protagonistas variopintos. Puebla y México aparecen aquí: a veces en forma de prácticas culturales, escenario o incluso de una sensibilidad que difícilmente podría venir de otra nación en el mundo. También hay una serie de pinturas de gran potencial imaginativo y destreza técnica, que nos asoman a mundos tan extraños como fascinantes. El apartado de crítica cinematográfica cuenta con pocos textos, pero eso es enteramente mi culpa, ya que el tiempo que tuvimos para trabajar esos textos fue limitado, espero poder resarcir esto pronto, aunque ya no dentro del contexto del PECDA.
Relatos, pinturas y textos únicos, tan extraordinarios como sus autorxs, a quienes tuve el privilegio de conocer, de orientar y de leer. Espero que este sea el inicio de una larga y fructífera trayectoria literaria, artística o periodística, la cual, por cierto, no necesita llegar al “profesionalismo” (cualquier cosa que eso signifique) para ser productiva, creativa y trascendente.
Finalmente, quiero agradecer a todas las personas que han hecho posible tanto este ezine como todo el proyecto de Anomalía Fest. Gracias a mi amada Citlalli, que realizó el diseño editorial; a Diana Thalía Jiménez, Héctor Sapiña y Rafael Alvazález, quienes conformaron el comité editorial; a Adriana y Beto de Abrakadabra por todas sus atenciones y por brindar el espacio para los talleres del proyecto; a Stayku por su increíble portada y por impartir el taller de pintura fantástica; a Gina Meza y Arena López Galván Bonilla del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla por brindarnos un espacio para la presentación de resultados; a la ya mencionada Nydia Rivera y a Neyva Anahí De Ita de Universidad Cinema por la apertura e interés.
Por supuesto, también agradezco al Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales por darle recursos al arte fantástico, tan necesarios tanto en la ciudad, como en el estado y en el país.
Sigamos impulsando el arte fantástico y el acceso a la cultura de manera libre, horizontal y gratuita.